jueves, agosto 15, 2024

 No Lula, no me gano instagram. Aca estoy. Esto es intimo, cercano, a paso lento. Asi soy yo. Pero me fue ganando la vida, los proyectos, la felicidad, los amigos, la casa, y por supuerto... mi hijo.

Recien estaba revisando cosas escritas y me di cuenta de cuanto cambie en estos anos. Y que bueno!. Mira Lula, aca te dejo una poesia que escribi hace como 16 o 17 anos, calculo. Que falta de rumbo en mi interior, no?. 

Cruzo el mundo sin pensar

De donde vengo

Ni a donde todo esto

Me llevara


Me volvi una persona mas consciente. No dejo de lado que la vida puede sorprendernos, pero eso de "Cruzo el mundo sin pensar", ya no sucede. Cada paso que doy es una decision consciente. Cada cosa que hago hoy construye mi futuro. Vivo en el hoy, con alegria y disfrute. Soy feliz. Pero no pierdo de vista que mi manera de vivir el hoy impacta en mi manana. 

Se de donde vengo. Abrazo a mi mama y a mi papa en mi corazon. Atesoro los rincones de mi infancia. Sigo viendo y abrazando a las personas que fueron testigos de mis primeros anos. Se quien soy. 

Se a donde voy. Se que quiero. 


Nado en el mar de la duda

Soy indefinible esencia

Pero algo adentro me dice

Que queres mi presencia.


No nado en nada!. Estoy quieta, en el aqui y el ahora agradeciendo la vida que tengo. Mi esencia esta bien definida. Hice el trabajo. Si, el trabajo interno que hace que me conozca mucho mas a mi misma. Ahora tengo mucho mas para dar. Se quien soy, de que estoy hecha y que tengo mucho amor para dar y recibir.

"Pero algo adentro me dice, que queres mi presencia". Al pan pan y al vino vino.  Si queres mi presencia, se nota. Se nota a gritos, se nota con risas, con charlas, con carino. Si entra la duda, si "algo dentro me dice..." pero no estoy segura, te deseo buenos caminos. Porque el amor fluye en todos lados. Y si alguien no esta listo para dar y recibir, tiene que hacer su trabajo interno, aun. Y yo no me quedo dando de mi en donde el otro no pone de si.


Materializo ideas en palabras

Digo palabras sin sentido

Soy espiritu lleno de ansias

de goce, de risa

De ternura y calma.


Si, sigo materializando ideas. He hecho muchas cosas. Estoy orgullosa de mi. Aun continuo trabajando. 

Pero no digo palabras sin sentido. Soy clara, uso la palabra para poner luz en diferentes situaciones, tienen sentido y sentimiento. 

Nada mas lindo que alguien venga a mi en busca de una palabra que traiga paz. Que haga sentir bien. Me considero una persona integra y eso se tiene que reflejar en mis palabras y mis acciones. Dios mio que joven romantica y melancolica que era cuando escribi esta poesia!. (bue, poesia... jaja).


Vivo con la vida

De perfume misterioso

Me quiere hacer entender

Porque se llora, porque se mata


La vida tiene misterios. Sigue teniendo perfume misterioso, pero cambio su esencia. Es dulce, baila con la esperanza, esta llena de suenos por cumplir. No me quiere hacer entender nada. Yo hago el trabajo de reflexion y elijo mis pensamientos. 


No quiero entenderlo

Pero me dejo arrastrar


Nooo!!! nada me arrastra. Yo tomo decisiones. El ser humano, aun en sus peores circusntancias, tiene el poder de decidir sobre su vida. 


Me arrastran tus ojos

Que aun no se

A donde van.


Uno. No me arrastran los ojos de nadie. Ni la sonrisa, ni las palabras dulces. El amor no se construye con un par de ojos lindos.

Dos. Si no sabes a donde vas, yo no voy. Porque yo si se a donde voy. Se que quiero para mi vida. Y puedo ser flexible con algunas cosas. Porque gracias a que se a donde voy, puedo cambiar de direccion de forma consciente. A donde voy?...la familia es mi norte. En eso si no hay cambio de rumbo.  


Viste el dicho "siempre hay un roto para un descosido"?... que dicho mas feo. No?. 

Cual podemos inventar para suplantarlo?

viernes, marzo 13, 2020

La vida es hermosa

En medio del panico por el Coronavirus en Europa yo anuncie en mi trabajo que me iba a fin de mes. A trabajar en lo mio. Feliz, contenta, con toda la confianza del mundo. Claro, sin saber que el coronavirus llegaria a la Argentina y me bajaria todas las ilusiones de un ondazo.
El lunes, dia de lluvia torrencial en Buenos Aires tome un colectivo cualquiera que me acercara a Av. Independencia, donde debía tomar la combie para ir a mi casa. Cuando bajo, bajo la lluvia torrencial, escucho que me gritan "Vas para UADE?". "No voy a UADE pero voy para aquel lado, por?". "Asi te comparto mi paraguas".
Se llamaba Nico, tenia 23 años, pero le di 25, injustamente. Porque hace mucho que la gente joven no me habla. Y él dijo que yo perecía de 30 y se sorprendió cuando le dije mi edad. Gracias Nico.
Le conté de mi momento personal/laboral y el me contó que lo dejo su novia, por otro, justo ahora que le empezaba a ir mejor, porque se estaba por recibir de ingeniero en sistemas, tiene un trabajo part-time y la facultad le dio una beca por buenas notas, entonces, pudo alquilarse un monoambiente en capital para no viajar todos los dias a Quilmes. "me dijo: el otro me parece mas atractivo y a vos te dejo en el banco de suplentes".
Novia de Nico, (o ex novia) seguro que el que te parece mas atractivo tiene un auto lindo, pero no es de el, es del banco. Seguro se viste con ropa cool, pero cuando tenga hijos con vos va a seguir usando la misma, con 15 años de antiguedad, y los colores gastados, para decirle a la gente que sabe de marcas y un día, en el pasado, fue cool y pudo comprarse un buzo con un cocodrilo.
Y yo te perdono. Porque fui esa chica que no supo ver el valor en una persona y se encandilo con espejitos de colores. Como la chica que fui te perdono. Pero que lastima que lo dejaste a Nico. En realidad, todavía no sabes de que te estoy hablando.
Con Nico nos despedimos en la entrada de la facultad con un abrazo (en ese momento nos dijimos los nombres) y deseandonos lo mejor para nuestras vidas.
Nico, seguro nunca vas a leer esto, pero yo ya se que tenes por delante una hermosa vida. Yo le voy a pedir al universo por vos. Vos hacelo por mi.

martes, enero 22, 2019

Mama, ¿Que es esto?.
...
 ¿Y esto?....

Pronto me vas a preguntar algo, para lo cual vengo preparando la respueta.
Mama, ¿Que es Dios?.


jueves, noviembre 29, 2018

Ando sin buscarte
Pero sabiendo que ando para encontrarte

martes, noviembre 13, 2018

Mamá, estoy germinando limones. Te acordás que en la patio de casa habías plantado un naranjo y un mandarino? Bueno, yo empece por los limones, pero también voy a tener naranjas y mandarinas. ¿Seguirán esas plantas en donde las plantaste?.
Ah, porque no te conté, pero vendí la casa. Con un apretón en el pecho que confundía dolor con esperanza de futuro. Quizás porque era abandonar simbólicamente la infancia. Eso de dejar de ser hija para pasar a ser mamá. Desatar todo lazo con lo que fui, y sigo siendo, por mas que no esten los simbolos fisicos. Porque será que siempre le di tanta importancia a las pequeñas o grandes cosas materiales que significan algo para mi. Desde un pañuelito bordado a una casa.
Y aca estamos, en una casa hermosa, en donde Gabi es feliz con sus espacios, su rutina, su pasto...
Y yo... si, soy feliz. Pero no logro que la casa tenga ni olor de hogar ni belleza de revista. Y sé, como siempre, que es mi interior que se esta reflejando en el exterior. Y mientras no me llene internamente de flores y olor a pan recién horneado no podre dar un hogar así.
Será que la vida de a tres tambalea.
¿Porque te separaste de papa?. La historia de que entro a la casa con zapatos sucios cuando vos recién habías limpiado el piso ya es medio difusa.

lunes, noviembre 05, 2018

4 de Noviembre 2018
Hoy fue un día en el que hice frente. Hable. Puse en palabras lo que pasaba por mi mente. Desate una tormenta, que espero que no se convierta en un huracán. Como hago para decirte ciertas cosas, para hacerte ver la realidad pero sin lastimarte?. No es eso lo que quiero. Quiero que los dos seamos felices, y juntos no esta pasando.

martes, octubre 30, 2018

No te deseo un amor de primavera
Ni mucho menos un amor para toda la vida.
Tampoco te deseo cosas malas
ni malos sueños ni noches pesadas
Pero deseo que no aparezca una destinataria
de ese amor contenido dentro tuyo, esperando tener nombre y cara.
Quiero que sigas así
No, no soy mala
Soy un alma que te añora
Que lamenta los destiempos
Que se repregunta el porque de las cosas
Es solo cuestión de tiempo,
que la vida acomode las cosas
No te vayas con otra,
que acá estoy yo
en silencio y sin decirlo
pensando en vos.

Si supieras cuanto pienso en vos en estos días.

jueves, diciembre 07, 2017

Cuando la calle se inundaba

Había parado de llover rabiosamente y nos juntamos en la vereda con hojas de papel para armar barcos. Yo le había sacado hojas blancas a la maquina de escribir de mamá que siempre estaba sobre la mesa de la cocina. Era moderna porque era color naranja y tenia una tapa con manija para transportarla cual valija, y en una parte decía “Olivetti”. A la hora de la cena mamá la corría a la punta de la mesa. Y después de cenar, volvía a ponerla en su sitio original y continuaba con el ajetreo ágil de dedos invadiendo el ambiente con el sonido normal de cada noche: el de las teclas y el que producía esa manija que hacia deslizar la hoja en la maquina para continuar escribiendo en renglones.
La calle Mitre juntaba agua hasta la altura del cordón de la vereda con cada lluvia de verano (o de invierno) y nuestra imaginación nos convertía en navegantes de barcos de papel hasta que un micro de larga distancia doblaba por la esquina y sufríamos una tormenta violenta, la mas temible de todas y nuestras embarcaciones quedaban devastadas, naufragadas e inservibles.
Luego volvíamos a jugar con una pelota. Siempre había una pelota compañera, que era parte de nuestro grupo de amigos, como un amigo mas.
La calle Mitre era el escenario de nuestros juegos, sueños, peleas, tristezas y alegrías. La escenografía de nuestros primeros amores y nuestras primeras preocupaciones que iban desde conseguir una pelota nueva, al destino de la pobre Hilda, de la casa de mitad de cuadra, cuyo marido se había muerto congelado en la Antártida por haberse dormido borracho, con la ventana abierta. Y testigo de mis primeros nervios conscientes. Ahí venia él, caminando desde la esquina, a paso tranquilo.
En al barrio había dos personas que aceleraban la carrera de mi sangre por las venas con la sensación del corazón a punto de estallar.
Una de estas personas era el Panza Jauregui. Nunca supimos cual era su nombre completo e imaginábamos que era un gordo adelgazado porque panza tampoco tenia. Era difícil adivinar su edad debajo de las vestiduras sucias y andrajosas y de su barba negra y voluptuosa. Pero saltaba a la vista que él era adulto y nosotros niños. Cuando lo veíamos venir caminando desde la esquina dejábamos de jugar y hacíamos silencio, como cuando pasa la bandera de ceremonia en los actos del colegio. Claro que estábamos en la calle y el de ceremonioso tenia solo su silencio. Era el linyera del pueblo. Le teníamos miedo. Se decía que había matado a su mamá, pero era fácil suponer que todo era invento de una lengua despiadada con ganas de manchar sin fundamentos la reputación ajena. Con los años se lo siguió viendo caminar por las calles del pueblo son la misma parsimonia de siempre. Nadie sabía en donde vivía, hasta que un día, muchos años después, lo supieron todos ya que se había mudado a la plaza principal del pueblo, frente a la municipalidad. Al parecer, un año, el municipio decidió hacer algo por el pobre panza quien fue trasladado a un hospital psiquiátrico en Buenos Aires. Muchos vecinos se quejaron a través de diferentes medios sobre esta decisión que parecía ser un acto de abandono a este de por si triste hombre. Era depositarlo en el lugar del olvido, la perdida de identidad y la desidia. Nunca se supo bien que paso, pero un día el Panza volvió a su hogar, la plaza.  Su lugar propio, sin techo. Seguía abandonado pero al menos ahí tenía identidad. En el pueblo era el panza Jaurégui y se ve que el se extrañaba a sí mismo.
Una vez, mientras jugábamos y lo veíamos pasar, observamos que caminó por el jardín del frente de mi casa y toco timbre. Me invadió el miedo, mi mente se pobló de posibles sucesos macabros que me dejarían huérfana de madre y desdichada toda la vida. Corrí con el alma sofocada en arena, saltando baldosas que en ese momento parecían dunas en el desierto, a socorrer a mi mamá, a salvarla de una muerte injusta y sin sentido en manos de un ser oscuro. Al llegar al umbral de la puerta mi mamá le convidaba un cigarrillo, que era lo que el había pedido.  Durante ese día no volví a jugar en la vereda y me quede adentro de casa, con mi mamá, disfrutando el repiqueteo de las letras de la maquina de escribir, que por primera vez me parecía un sonido dulce y armónico casi como una canción de Flavia en La Ola esta de Fiesta, y tomando mucha leche chocolatada Toddy.
Pero ahora, desde la esquina se acercaba la otra persona que tenia mi vida en sus manos. Jorgito. Vivía a la vuelta. No era de nuestra cuadra, pero iba a la escuela con Anahí y Victoria y cada tanto se sumaba a nuestros juegos. Era dos años mas grande que yo y era para mí el ser mas bello del universo. Estaba enamorada como se enamora uno en la edad de la inocencia y la vida sin fin; con el corazón entero y prometiendo amor, porfiadamente, hasta el fin del universo.
Hasta el infinito punto rojo.

Los años 80

Esos años raros, en los que un día comprabas un caramelo con un billete de 10 australes y en la misma semana necesitabas uno de 100 para realizar la misma compra.

Comprábamos los caramelos que podíamos, y si no alcanzaban para todos, los pelábamos y los cortábamos por la mitad y todo era Equitativo.

Estábamos forjando nuestra amistad.

lunes, diciembre 04, 2017

Los deseos van al viento

Cuando fue la primera vez que sople una flor de panadero pidiéndole un deseo, no lo recuerdo. Es como si hubiese nacido conociendo este ritual de pueblo que me ayudaba a mitigar la rabia y el dolor de algunas injusticias de la infancia soplando deseos. Soplaba tantos deseos como podía, pidiendo cualquier evento mágico y sobrenatural que pudiera ayudarme en ese preciso instante, o  acumulando promesas de la vida, deseos a futuro, que la vida debía prometerme hacerlos realidad. Algo así como un plazo fijo de deseos, a largo plazo, cuyos intereses serían sorpresa. ¿Que me depararía la vida?
Los primeros amigos de la infancia son los vecinos, y tuve la fortuna de pasar esos años difíciles con un grupo incansable para jugar al matasapo, a la pelota, a la escondida y para andar en bicicleta. Ellos también soplaban panaderos. No se que pedirían, pero quizás ellos también sentían que había cosas inexplicablemente injustas y depositaban sueños en la cuenta de deseos, soplando La Flor del Panadero. 

sábado, diciembre 02, 2017

#30diasdeescribirme Dia 4: exponé una de tus obsesiones

Hacia mucho que no nos veíamos, meses. Me invito a su casa, a merendar y conversar de la vida que había pasado  sin que tuviéramos la posibilidad de relatarla de boca a boca. De mi boca a sus oídos, de sus labios a mi alma. Por que así sentía yo, que era perfecto en todo su ser y que sus palabras acariciaban mi mundo interior, casi sin importar el contenido, solo el sonido de su voz era suficiente para que mi corazón se diera cuenta de su cercanía y acelerase el bombeo de sangre. A la vez me producía paz interior, porque en ese momento, tenia la certeza de donde y con quien estaba. Con quien estaba, él. Por primera vez en varios meses sabia que estaba aquí y ahora conmigo. Al menos por un rato, mi imaginación no se inquietaba imaginando otros encuentros con mujeres mas bellas y divertidas que yo, sino que él estaba ahí, conmigo. Y aunque no me sintiese lo suficientemente linda, digna, segura y perfecta para él, me sentía tranquila y en paz. Eramos, dolorosamente para mí, amigos. Mi obsesión por él era una dimensión exagerada e insana, inimaginable para cualquiera, y su nobleza y sentimientos de pura amistad me desesperaban.
Preparamos juntos el café instantáneo, con leche, y las tostadas de pan negro. Pusimos sobre la mesa el pote de queso blanco descremado caracterizado por su color verde oscuro, y la mermelada haciendo juego. Él eligió para sentarse un lateral de la mesa, y yo elegí la cabecera que era el lugar mas cercano a él (si él quisiera tocarme la pierna por debajo de la mesa, como lo había hecho en un sueño que había tenido en esa semana, yo estaría a una distancia fácilmente accesible).
Desde la cocina veníamos hablando de su proyecto de negocio, del plan de marketing y hasta de los cuadros para la oficina. Continuábamos con la charla, cálidamente interrumpida por segundos para acordar que el se encargaba de untar las tostadas para los dos, hecho que me enamoraba aún más y me hacia pensar en convertirme en un personaje de Almodóvar que ata y priva de la libertad a su victima, quien termina enamorada del victimario.
Tostada uno: su plan de marketing con el uso de redes sociales era tan perfecto como él. La tostada para mí tenia queso blanco y mermelada de durazno. La había untado con dedicación sin llegar al borde de cada lado de la tostada. La mermelada era la segunda capa y no llegaba al borde limite de cada lado del queso. Podría decirse que la superficie del queso era mayor a la superficie de la mermelada.
Tostada dos: los colores con los que quería pintar la oficina eran sobrios y a la vez cálidos. Casi como él. La tostada tenia queso y mermelada, pero esta vez, la superficie untada terminaba mas lejos de los bordes de la tostada, es decir que era menor que en la tostada anterior.
Tostada tres: preguntaba cual era mi opinión sobre todas sus ideas. Pero nada más. Nada más de mí. No estaba interesado en saber de mí. Esta tostada recibió una cucharada de queso blanco y una cucharada de mermelada encima. La tostada era como la superficie del campo base del Everest, el queso eran las laderas de la montaña y la mermelada de durazno, la cumbre.
En ese momento repare en que él ni siquiera me había preguntado como me gusta untar la tostada. ¿Tan poco le intereso?. Acaso la gente respetuosa no pregunta "¿Como te gustaría que te unte la tostada?.
Volví a mi casa caminando, masticando las sensaciones. Llegue, abrí la heladera, saque el pan lactal, el queso crema y la mermelada (de Frambuesa). Hice una tostada y me senté a untarla con queso crema primero, cubriéndola de lado a lado de sus existencias, y luego con mermelada, de forma tan perfecta que apenas podía sostenerla con mis dedos. Queso y mermelada distribuidos uniformemente. Así se unta una tostada perfecta. Ese día descubrí que mi mayor obsesión era la tostada, no él. Después de todo el no era tan perfecto.
Luego de comerla con la misma delicadeza de la preparación, me chupe los dedos.

sábado, mayo 20, 2017

Hace mas de 10 años, un dia x, se celebraba mundialmente el dia de la tierra. O el dia del cambio climatico. O no se celebraba nada, pero era el dia del SALTO MUNDIAL y habia una consigna especifica: saltar, a determinada hora. Dependiendo del lugar en donde estabas, tenias que saltar a una hora especifica. De esa forma, muchas personas saltando en todo el mundo, es decir, cambiando el peso sobre la tierra, generarían un movimiento del planeta que impactaría favorablemente contra el desvastador efecto invernadero. Recuerdo que el día y hora del salto mundial me encontró en mi lugar de trabajo, compartí la consigna con mis compañeros de trabajo y todos saltamos. Pero riéndonos. Ellos se burlaban un poco de mi por creer eso.
Hoy, 10 años después, vivo en el Barrio de Barracas, en Buenos Aires, a 10 cuadras (no mas, en todo caso 9) de la cancha de Boca. Hoy hay partido, lo que significa que acabo de estacionar el auto a 10 cuadras de mi casa y tuve que convencer al trapito de que realmente vivo en el barrio y debajo de la remera llevo puesto un corpiño, no la camiseta de boca.
La hinchada salta y mi café sobre la mesa, en este sexto piso tiembla. Tiemblan mis pies, tiembla la mesa. Se siente el fervor y la pasión.
Entonces, si en una cancha llena saltan  y vibra a mas de 2000 metros, porque yo no pude haber contribuido a mover la tierra, saltando con el resto del mundo?. Lastima que no puedo decirles a mis compañeros de trabajo de entonces.

viernes, julio 01, 2016

#30díasdeescribirme Dia 2: Escribi un fragmento de tu autobiografia y menti en algunas cosas

Una Navidad, 25 al mediodia, año 1987, fuimos a almorzar a la casa de mis tios Ana y Chato, como siempre. Ahí nos juntabamos todos los primos a jugar. Era una fiesta. Jugabamos al tenis con unas viejas raquetas de mi tío, hechas con madera,  en la calle y nos corriamos si venia un auto. Se sumaban los vecinos y la calle Estrada se transformaba en el Lawn Tenis.
A la tarde, bastante tarde imagino, regresamos a casa para encontrarnos con una desagradable sorpresa. Mama puso la llave en la cerradura de la puerta, dio dos vueltas, empujo la puerta de madera, que solía hincharse por la humedad y dentro de la casa todo parecía igual a como la dejamos para ir a almorzar, pero algo se presentía. Algo faltaba. El televisor Grundig “Caro pero el mejor” no estaba en su correspondiente mesa. Por la puerta del costado, que va al patio nos habían entrado a robar y se llevaron el artefacto mas moderno de la casa, codiciado por muchos y que nosotras teníamos la suerte de tener. Y algo mas. Mi bicicleta. Que no era para nada codiciada. Era la bicicleta mas fea del barrio. Verde oscura, con un caño recto (“bici de varones”) y totalmente no-anatomica. La costumbre de mi mamá era comprarme todo grande para que lo use durante mucho tiempo, mientras crecía. La regla aplicaba para la ropa, pero la uso con la bici también. Por lo tanto, cuando me la compro yo llegaba a los pedales, pero el largo de mis brazos no llegaba al volante. Que arreglo hicieron mi mamá y el bicicletero del pueblo?: “le cortamos el asiento de este caño, lo pegamos mas adelante por unos meses y cuando crezca lo ponemos de nuevo en la posición original”. Un mamarracho. No solo que los pedales quedaban atrás de mi cola haciendo muy difícil el pedaleo, sino que ademas, el caño original de la bici me lastimaba. La nueva y brillante solución de mi mama fue ponerle una toalla enroscada y ajustada con una gomita. Yo no entiendo como mi mama fue tan pero tan inteligente y estética en muchos aspectos de su vida, menos con mi primera bicicleta. Yo era una nena que quería una bicicleta norma!. Quería poder presumir de mi nave!
Y los ladrones se habían llevado mi bicicleta. Se llevaron mi bicicleta?? No sabia si llorar o ponerme contenta. Claro que un robo, a tu casa, mientras no estas, habla de una invación perturbadora y llena la cabeza de interrogantes en relación a la seguridad, a la confianza y a muchas cosas mas. Pero yo tenia solo 7 años y había muchas cosas que no comprendía. Se habían llevado el Grundig y mi bicicleta. Los grandes del barrio no podían creer que habían entrado a robar a nuestra casa y los chicos del barrio no podían creer que se habían robado mi bicicleta!
Terminaba el año y Jose, el bicicletero me presto una bicicleta mientras llegaba otra para mi. Porque en el 87, en el pueblo, las bicis se encargaban y venian con demora y si habias pedido una rosa y te llegaba una azul, era preferible tener una bici al menos, para dar la vuelta a la manzana sorteando todos los obstaculos de la vereda no municipalizada (esto significa que cada vecino hace la vereda a la altura que se le antoja y con las baldosas que mas lindas o baratas le parece) que daba variedad y diversion a los ciclistas. Que nuestros padres nos dejaran ir a dar vueltas a la manzana de enfrente, la de atrás o la de cualquier costado era lo mejor de la semana, porque cada manzana era una pista diferente.
Finalmente, llego mi bici. Roja. Linda. A mi medida. No necesitaba cortar caños ni mover asientos ni tenia caños incómodos.

Muchos días después, con muchos acontecimientos importantes en mi vida de por medio ( alegres como mi cumple de 8, tristes como la partida de mi mama ) fui a jugar a la casa de mis vecinas Ana Laura y Victoria. La casa estaba en un terreno muy largo, que creo yo que llegaba hasta la mitad de la manzana, o mas. Al final del terreno habia una construccion que funcionaba como almacen o deposito de herramientas. Uno de esos espacios “guarda todo” en una casa. Jubamos juntando piedas en la calle y pretendiamos tener piedras preciosas. Las juntabamos en frascos y las guardabamos. Habiamos ido al “guarda todo” a dejar los frascos cuando de repente la vi. Ahí estaba, contra una pared, apoyada, con una toalla vieja y sucia atada a un caño. Mi primera bicicleta, la que tanto odiaba y ahora me hacia llorar, porque me recordaba a mi mama. El dia del robo, habia ido en bicicleta a la casa de mis amigas y habia regresado a casa caminando. Su mama me guardo la bici. Ahí estaba. En mi mente de nena tenia miedo de que mi papa devolviese la nueva bici roja, asi que nunca dije en donde estaba mi bici. No se que paso despues. Nunca me la lleve, pero en mi memoria esa bici es la que mas cosas dice de mi niñez y de mis amigos. 

miércoles, marzo 30, 2016

Hoy tuve un almuerzo familiar. Llegue justo a tiempo, de verdad. No llegue tarde. Fue ameno, entretenido...lindo. Me sente en una mesa llena de tios, sin primos. Fui la unica de mi generacion invitada por tener buena onda con la cumpleañera. Me sente al lado de mi tia que no paraba de hablar. Es de esas personas que si van a la playa se les quema la lengua.
Me estuvo dando consejos varios de tia vieja. Consejo va, consejo viene, y en un segundo pasaron 30 mil angeles por la mesa en la que hacia dos segundos atras todos hablaban sin casi poder escucharse unos a otros. En medio de ese silencio recibi un consejo final..."eso si nena, en la cama no te niegues nunca"
-ehhheeehhh...tiiiaaa!!!...

#30díasdeescribirme Dia 1 - Porque escribo?

 Aniko Villalba en su blog propone 30 dias de escritura, con diferentes consignas. Y como me gusta, sin mas vueltas, aca me apunto.
Porque escribo?. Los motivos son varios, e incluso van cambiando con los años. Este blog lo empece en el año 2003. Estaba a punto de irme a trabajar a Bariloche por el verano, al tradicional Hotel Tronador, en medio de la montaña, sin telefono ni internet, y nadie, pero nadie de la gente de mi circulo tenia un blog. Salvo el novio pasajero de una amiga. Y ese novio (de mi amiga, pero tambien era mi amigo y lo apreciaba. Aclaro. No sea cosa que justo me lea) me dijo que podria tener un blog y escribir mis vivencias cada vez que bajaba a la ciudad en mis dias de franco. Y asi fue que empece a escribir aca, con poca imaginacion para traducir en palabras lo que iba pasando por mi corazon, o, sin querer hacerlo, porque en ese momento me leian mas personas y lo que pasaba en ese momento por mi corazon era censurable. Tenia novio en Buenos Aires y de a poco me enamoraba de un compañero de trabajo, que se convirtio en un inocente amor de verano, agarrados de la mano, pero que para mi, en ese momento, era el amor de mi vida. Dos meses despues volvi a Buenos Aires y nunca mas lo vi, obvio.
Luego me mude a New Orleans, y luego a Alabama. Y quizas sí se puede leer algo de lo vivido en esos años, que escribia para el deleite de mis amigas. Luego escribia lo que queria. Lo que me pasaba, o me hacia la intelectual con algun post despojado de sentimientos. Una etapa rara de mi vida, confusa, de no saber que querer en la vida. Creo que escribia cosas intelectuales o cosas deprimentes. Perdon lectores!
Pero hasta ahora vengo diciendo QUE escribia, y no PARA que escribia. Y el que y el para van cambiando. Cuando vivia lejos escribia para acortar distancias con la gente que sabia que me leia, cuando estaba cerca escribia porque me rehusaba a dejar morir este espacio y hasta para mostrarme un poquito porque sabia que X persona me iba a leer. Cosa que nunca resulto bien, porque nunca logre impresionar a nadie con mi escritura, y si lo hacia, le ponia tanto esfuerzo, que no podia luego mantener una fluidez logica y la desilucion venia de frente.
Hoy escribo para vivir fuera de mi cuerpo y del tiempo. Para permanecer, para que si algo me pasa mi hijo pueda conocerme. Al mes de su nacimiento le escribi una carta contandole como habia sido su llegada a este mundo y diciendole que la vida es hermosa. Es una carta llena de cariño y detalles minimos, pero que a mi me hubiera gustado saber de mi propio nacimiento. Hoy escribo para conectarme con mi hijo el dia de mañana e intentar responder cosas en la ausencia.
Me van a decir que soy catastrofica, pesimista y mala onda. No, no lo soy. El que se quema con leche, ve la vaca y llora. Mi mama fallecio cuando tenia 8 y lo unico que tengo de ella, escrito, es una notita en la que me dice "portate bien" y "bañate". Jamas escuche de su boca el relato de mi nacimiento. Y ella no llego a escribir ningun libro ni a conocer las virtudes de la era 2.0. La conozco mas por los recuerdos de otros, que por los propios o por sus testimonios.
Asi que escribo para mi, para permanecer y para decirle a mi hijo una y otra vez, a pesar del tiempo y los sucesos de la vida, que lo amo. Una y otra vez.

martes, marzo 15, 2016

El olor de mi jardin

Pasaba horas jugando en el patio de mi jardín de infantes, sola, en los juegos, en el arenero. La hamaca, el tobogán, la calesita de caños de colores, que empujaba para que girara, corriendo sola, y cuando tomaba velocidad me subía para tener esa sensación de mareo que embriaga y a tus 5 años te hace sentir un poco como la Mujer Maravilla. O pasaba el rato en la cocina charlando con la cocinera que todos los días nos preparaba la merienda. El te con leche con el pan que cada uno llevaba todos los días. 
Antes de ir al jardin, con mamá almorzábamos todos los días en el comedor del Hotel Saladillo. No eramos las unicas. Iban varias familias. Mi familia, mi mama y yo, teníamos preferencia por las milanesas con papas fritas y ensalada de tomate y pepino. Antes de irnos, mamá envolvia un pancito en una servilleta de papel y la ponía en mi bolsita del jardin, para la merienda. Y nos ibamos las dos al jardin. Yo a mi salita y ella a dirección. Yo era la hija de la directora. Por eso, cuando todos los nenes se iban a sus casa, yo me quedaba en el jardín esperando que mi mamá terminara su trabajo. Seguramente era poco tiempo, porque no recuerdo ver la tarde oscurecer en el patio del jardin. Pero para mi era eterno. Recuerdo el interminable momento de soledad entre los juegos, la arena y la cocina. 
El jardin tenia un olor particular. A nada y a todo. Como cuando uno entra a la casa de un amigo, muchas veces y al entrar siente el olor particular de esa casa, de esa familia. Olor con identidad. El jardin tenia olor con identidad. 
Hace unos años, después de muchos, ya sin mamá, me invitaron a un acto por el aniversario del jardín y fui. El Jardín es otro, fue renovado, mejorado y pasaron muchos años, alumnos y maestras. Las paredes lucían distintas, el piso y los guardapolvos. Pero yo estaba feliz de revivir un rincón de mi infancia en ese lugar.Cuando egresamos del jardín, vamos a primaria, secundaria, despues estudiamos o trabajamos, o las dos cosas, formamos familia, la vida avanza y somos otros, pero en algún rincón, adentro nuestro, nada cambia, la esencia es la misma, porque cuando fui a la cocina a tomar agua, algo me golpeo de frente, me sacudió la realidad y me llevo de viaje a los días idílicos de juegos solitarios y calesitas, hamacas y arenas. Invadió mi aire de frente y me emociono. Volví a mama. Era ese olor con identidad. Estaba ahí. El olor de mi infancia. Era nena otra vez, en la cocina del jardín. 

lunes, septiembre 14, 2015

ma ma ma ma... el dia que junte las silabas me pillo encima.

Los amores que "quedan ahi".

Esos amores que "quedan ahi". Truncados, que no se dan.
Me recuerdan a esa cancion de Arjona que decia "precisamente ahora, entraste tu en mi vida, tarde como siempre (...)"
Y la letra habla de dos personas, con parejas, con las cuales estan por miedo a quedarse solos. Y un dia se encuentran y se miran y saben que son el uno para el otro, pero también saben que ya es tarde.
Quedan ahi cuando ella esta enamorada de él y él de ella, pero estan muertos de miedo de ser heridos de nuevo si se vuelven a entregar. Andan por la vida con resentimiento... resienten las relaciones pasadas y no pueden sentir una nueva, naciendo.
Quedan ahi cuando ella esta enamorada de él y él de ella, pero él es tan enroscado y hace tanta terapia que sus cuestionamientos y pensamientos lo retraen de vivir un amor tranquilo por miedo a herirla, por miedo de depositar en ella todas sus miserias. Entonces le dice que no, pero "no sos vos, soy yo". Y ella se enoja. Con razon. Él le dice que no con la palabra y que si con la actitud, porque cuando la ve le sonrie y por dentro siente que se esta enamorando.
Quedan ahi cuando ella esta enamorada de él y él de ella, pero las situaciones particulares en la vida de cada uno (pareja, llegar tarde a la vida del otro) hacen que se quieran con la mirada, con un gesto, sin decir nada. Queda ahí, en el aire, con la esperanza de que algun dia la situacion cambie y algun dia, aunque sea de viejos, puedan navegar abrazados cual Fermina Daza y Florentino Ariza en El Amor en los Tiempos del Colera.

lunes, agosto 31, 2015

Heridas de Guerra

Me decia Lita que le dolian las ulceras de su pierna. Tenes ulceras en la pierna?. Si, tengo nuevas y otras que las tuve toda la vida. Como toda la vida?. Si, mira, estas. Porque mi mama tuvo un problema en la sangre cuando estaba embarazada de mi y un medico le dijo que las ulceras que yo tuve en mi niñez eran por ese problema en el embarazo. Se van y despues vuelven. Es que mi papá se había ido a la guerra allá en España y mi mama se entero de que estaba embarazada de mi, después. Y estaba muy angustiada porque pensaba que quizás mi papa no me iba a conocer. Pero finalmente vino cuando yo tenia 3 meses y me conoció. Y que paso después? Y,... no se, tantas cosas. Pero cuando yo tenia 9 años nos vinimos a Argentina y yo no volví mas a España. Pero te quedaron heridas de guerra. Pero fue tu papá quien se fue a la guerra. Que cosa, eh.

miércoles, junio 17, 2015

Who you are...

You are not your age,
Nor the size of the clothes your wear,
You are not a weight,
Or the color of your hair.
You are not your name,
Or the dimples in your cheeks,
You are all the books you read,
And all the words you speak,
You are your croaky morning voice,
And the smiles you try to hide,
You are the sweetness in your laughter,
And every tear you cried,
You are the songs you sing so loudy, when you know you are all alone,
You are the places that you have been to,
And the one you call home,
You are the things that you Belive in,
And the people that you love,
You are the photos in your bedroom,
And the future you dream of,
You are made of so much beauty,
But it seems that you forgot,
When you decided that you were defined,
By all the things you are not.